ONLINE Y PRESENCIAL EN EL EJIDO (ALMERÍA)

Psicóloga EMDR

Psicoterapia especializada en trauma y heridas emocionales

PSICÓLOGA EMDR

A veces, entender no basta.

Hay cosas que sabes. Las has pensado mil veces. Las has hablado (o no). Y, sin embargo, algo dentro sigue reaccionando como si todo estuviera ocurriendo ahora. Es como si, en cuanto algo roza esa herida aún abierta, todo lo que sabes… se esfumara en cuestión de segundos. Y, de repente, te encuentras reaccionando a lo bestia ante una situación que bueno… en principio no era para tanto.

Ahí es donde entra el EMDR.
Una forma de terapia que no se basa solo en hablar, sino en cómo tu cuerpo y tu sistema nervioso han guardado ciertas experiencias.

Trabajamos con lo que dolió, sí. Pero también con lo que sigue ahí: los pensamientos intrusivos, las sensaciones físicas, la angustia que no sabes de dónde viene.

Con EMDR no necesitas revivir todo con detalle. No se trata de contar una y otra vez lo que pasó.
Se trata de permitirle al cuerpo hacer lo que no pudo entonces. Integrar. Procesar. Cerrar.

La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un modelo probado científicamente para reprocesar experiencias traumáticas de forma respetuosa, ayudando a integrar recuerdos sin revivirlos por completo. Esas experiencias difíciles que no terminan de soltarse por más que las entiendas.

2
3
4

¿Qué es un trauma?

Trauma Simple

Es ese momento concreto que lo cambió todo.
Un antes y un después que dejó huella: un accidente, una pérdida, una situación que desbordó.

Es como una página marcada a fuego. Sabes cuál es, pero no siempre cómo leerla sin que duela.

A veces la evitas. A veces la revives sin querer. Pero siempre está ahí, esperando ser leída sin miedo.

Trauma Complejo

Es el eco de muchas páginas subrayadas en silencio, de capítulos que se repiten a lo largo de los años. Vivencias más pequeñas pero más prolongadas en el tiempo. Como un libro que no se escribió de golpe, sino frase a frase, letra a letra, silencio a silencio.

Es vivir durante años como si algo pudiera romperse en cualquier momento. Aprender que sentir era peligroso, y que callar era más seguro.

Ambos dejan cicatriz.
Ambos merecen cuidado.
Y ambos pueden empezar a contarse desde un lugar distinto.

¿EMDR es para todo?

Depende.

A veces se piensa que EMDR es simplemente una técnica:
la estimulación bilateral (si, lo de mover los ojos).
Pero eso es solo una parte.

EMDR es un modelo completo de intervención que nos ayuda a entender cómo ciertas experiencias pasadas —aún no integradas con el resto de vivencias— siguen vivas dentro de ti, en forma de recuerdos que afectan a cómo piensas, sientes y reaccionas hoy.

En mi forma de trabajar, EMDR puede ser el mapa… o una herramienta más dentro de un enfoque integrador. No lo aplico por sistema, ni porque esté de moda, sino cuando tiene sentido según tu historia, tu momento y tus necesidades. Y no siempre es lo que más te ayudará. Eso lo valoraremos juntas, al inicio del proceso.

Por eso la respuesta es —y siempre será—: depende.

PD. Huye si la palabra favorita de tu psicóloga no es “depende”.

¿Quién está al otro lado?

Hola, soy Dulce Jiménez.
Psicóloga Sanitaria colegiada en el COPAO nºAO-14241 y terapeuta EMDR certificada por la Asociación EMDR España y la Asociación EMDR Europa.

Durante años, me interesó entender por qué ciertas heridas se quedaban tan quietas… pero tan vivas dentro.
Esa búsqueda me llevó a especializarme en trauma y a formarme en EMDR, una herramienta que no solo trabaja con lo que se puede contar, sino también con lo que el cuerpo recuerda, incluso cuando no hay palabras.

Hoy acompaño a personas que, como tú, cargan con historias que pesan más de lo que parece.
Lo hago desde un enfoque integrador, combinando EMDR con técnicas cognitivas, somáticas, y de trabajo con partes, siempre con una mirada humana, de género y sin recetas universales.

Mi trabajo no es darte respuestas, sino sostener contigo el espacio donde puedas empezar a hacerte preguntas distintas.
Y así, poder reescribir algunas páginas desde otro lugar.

HomePage

Así será trabajar juntas desde el modelo EMDR

Parte I - Trazar el mapa

Antes de empezar a leer el libro, necesitamos entender qué historia necesitas contar ahora.
¿Qué te trae aquí? ¿Qué capítulos siguen doliendo aunque hayan pasado años? ¿Qué necesitas ahora?

Nos tomamos el tiempo para escucharte, ordenar lo que a veces parece un caos y trazar una hoja de ruta que tenga sentido para ti. No hay caminos impuestos ni metas ajenas: hay preguntas compartidas, prioridades que marcan el rumbo, y un punto de partida que elegimos juntas.

Cuando el mapa empieza a tomar forma, definimos juntas los objetivos a trabajar y en qué orden. Desde ahí, paso a paso, empezaremos a preparar el espacio interno que necesitas para mirar lo que duele sin desbordarte.

Parte II - Creando tu Refugio

Antes de abrir las páginas difíciles, necesitamos preparar el lugar desde donde vas a leerlas.

En esta fase trabajamos la regulación emocional y la estabilización. Aprender a sostener lo que sientes sin desbordarte. Entender tus respuestas, sin juzgarlas. Cultivar recursos para cuando el mundo aprieta demasiado.

Es como crear un espacio interno al que puedas volver siempre que lo necesites. Porque integrar no significa exponerte al dolor sin herramientas. Es hacerlo desde un lugar cuidado, firme, y acompañado.

¿Habrá incomodidad? Si, no te voy a engañar. Pero la verdadera libertad no es sentirte bien todo el tiempo. Es saber que puedes atravesar momentos difíciles sin perderte en el camino.

6
7
Parte III - Integrar lo que duele

Cuando estés preparada —ni antes ni después—, empezamos a mirar.


Con EMDR accederemos a esos recuerdos que siguen doliendo como si acabaran de pasar. No para borrarlos, sino para que dejen de apretar. Para que ocupen su lugar en el pasado, sin marcar cada paso que das en el presente.

 

A veces será una escena concreta (que no tienes por qué contarme). A veces, una emoción. A veces una sensación. Y a veces no sabrás por donde empezar. Tranquila: ese es mi trabajo!

 

Es un proceso profundo, pero no tiene por qué ser oscuro. A veces, basta con releer una página con otros ojos para que deje de asustar.

Así suena empezar otro capítulo…

¿Quieres que exploremos este camino juntas?

A veces solo necesitas un lugar donde empezar a decir «esto me duele» sin tener que dar más explicaciones o justificarlo.

No hace falta tenerlo todo claro.
Ni ponerle nombre a lo que pasó.
Basta con sentir que algo adentro pide ser mirado con calma.
Con compasión. Con ternura. Con respeto.

Te ofrezco una primera entrevista de valoración gratuita (20 min.), sin compromiso. Un ratiCo para hablar de lo que te trae por aquí y ver si este espacio (yo incluida), es lo que necesitas.

Las sesiones pueden ser:
ONLINE PRESENCIALES en Almerimar (El Ejido).

¿Hablamos? Pide tu cita aquí.

Información protección de datos Dulce Jiménez Lozano.

  • Finalidades: Responder a sus solicitudes y remitirle información comercial de nuestros productos y servicios, incluso por correo electrónico.
  • Legitimación: Consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: No están previstas cesiones de datos.
  • Derechos: Puede retirar su consentimiento en cualquier momento, así como acceder, rectificar, suprimir sus datos y demás derechos en dulcejimenezpsicologia@gmail.com
  • Información adicional: Puede ampliar la información en el enlace de Avisos Legales.

Peguntas Frecuentes

No hace falta tener todo claro para empezar. Muchas personas llegan sin saber del todo qué les pasa, y eso también forma parte del proceso. A veces el primer paso es simplemente ponerle nombre a lo que duele, aunque no encaje del todo en una frase.


Vamos poco a poco, a tu ritmo, sin forzarte a abrir libros que aún no quieres leer. Empezamos por lo que ya está ahí, aunque sea confuso, borroso o difícil de explicar.

 

No hay una única respuesta a esta pregunta. Algunas personas vienen durante unos meses, otras durante más tiempo. La terapia se adapta a la persona, no al revés.

Al inicio las sesiones se llevan a cabo de forma semanal (o quincenal) y se irán espaciando conforme avancemos. Pero si necesitas adaptarlo, lo vemos juntas.

Antes de empezar a remover nada siempre trabajaremos tu capacidad de regulación emocional para que puedas sostener el proceso. Eso no significa que no habrá momentos incómodos, pero nos aseguraremos que puedas transitarlos sin abrumarte.

Puede pasar que, al mirar lo que duele, se muevan emociones intensas o parezca que éstas se intensifican. No significa que estés empeorando, sino que que «eso» que ya pesaba (pero no lo mirabamos) ahora empieza a tener un espacio.
No estás sola. Lo sostendremos juntas, sin forzarte.

Abrir un capítulo no significa leerlo de golpe.

Cada proceso es diferente. Cada terapeuta también.

No todo funciona igual en todos los momentos. Lo que no ayudó entonces, no invalida tu necesidad de volver a intentarlo ahora.
Puede que ahora sea otro tiempo para ti.

La relación terapéutica es fundamental, no lo digo yo… ¡lo dice la ciencia! Si sientes que no soy la persona adecuada lo hablaremos con total libertad y te ayudaré a encontrar la mejor profesional para tí. 

Este espacio es tuyo, y tiene que sentirse cálido y cogedor para ti.

No necesitas etiquetas para venir aquí. Trabajo desde una perspectiva integrativa que sigue el modelo EMDR. La estimulación bilateral es sólo una parte del proceso, la cual no pondremos en marcha hasta que no estés prepara, cómoda y segura. Y que sólo utilizaremos si tiene sentido en tu proceso. 

El trauma tiene más que ver con «lo que no pasó» que con la situación en sí. No se trata de si fue «suficientemente grave», si no de cómo lo viviste tú, de cómo te afectó a ti.  Acompaño muchas historias que pesan, incluso si no parecen «graves» a simple vista.

Es totalmente comprensible. Muchas veces llevamos años sosteniéndonos solas, sin hablar de lo que duele. Aquí no hace falta correr ni exponerse de golpe.

La confianza también se construye, y yo estaré aqui para cuando estés lista.

No. La protagonista de tu historia eres tú y solo tú.

Yo solo te acompañaré a descubrir lo que necesitas, a escucharte y entenderte para que puedas tomar las decisiones que te hagan sentir  bien contigo misma.

¡Sí!

Se ha demostrado que lo esencial no es el formato, sino el vínculo y el espacio que creamos juntas. La terapia online permite intimidad, cuidado y acompañamiento igual que la presencial, si ambas lo sentimos así. Y a veces, incluso ofrece una sensación de seguridad extra al estar en tu propio entorno.

¿Te imaginas poder estar tapadita con la manta si hace frío o sentir el fresquito del suelo en tus pies en verano?

Las sesiones tienen un precio de 60€ y una duración de 1 hora.

  • Bono 4 sesiones : 220€ (te ahorras 20€)* 

El precio incluye el trabajo previo y posterior a las sesiones. Es necesario reflexionar acerca de cuál es el camino más adecuado para tí en cada momento. Para garantizar que cada paso que demos juntas sea sólido y esté bien fundamentado es necesario que yo le de al coco entre sesiones. Además, para asegurar la calidad de la terapia, las psicólogas nos supervisamos con otras profesionales, siempre desde la confidencialidad y el anonimato.

*Válido durante un máximo de 2 meses desde la fecha de compra.
El importe de las sesiones (o bonos) deberá ser ingresado 72 horas antes de la sesión. En caso contrario, el hueco podrá ser asignado a otro paciente.

Podemos hablarlo con confianza. Si necesitas espaciar sesiones o pausar el proceso, lo revisaremos juntas. Este espacio está para compañarte, no para exigirte más.

Dulce
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.